jueves, 6 de septiembre de 2007

Elogio de la mujer brava


Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad


A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.


La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).


A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.


Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.


Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.


Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!

miércoles, 29 de agosto de 2007

Tiempo en una botella

Si pudiera detener el tiempo

Y echarle un vistazo al pasado

Si el ayer fuera el hoy o el hoy el ayer

Si pudiera volverte a ver

Si pudiera una botella guardar tiempos

Y acudir a ellos en la tristeza

Buscaria cada uno de los dias de ayer

Procurando volverte a ver

Y es que estoy aqui buscando en el ayer

Lo que no encuentro hoy

El tiempo en una botella para acudir

A ella cuando quiera

Buscaria en la botella tu sonrisa

Y tu forma de andar por el mundo

Si pudiera una botella guardar tiempos de ayer

Buscaria volverte a ver

Y es que estoy aqui buscando en el ayer

Lo que no encuentro hoy

El tiempo en una botella para acudir

A ella cuando quiera

En la vida habia escuchado esta canción y por primera ves lo hice hoy y quizás le puse más atención de la debida porque venias a mi lado cantándola!!!!

viernes, 24 de agosto de 2007

Será que una canción puede doler!!!


Cuando te conocí, te veía llorar con cierta canción y recuerdo que siempre te cuestioné eso... llorar con una canción!!!!!



Nah... y bueno con el tiempo cambiamos, dejaste de sentir dolor con esa canción y me enseñaste otras muchas que según tu... te acordabas de mi... de nosotros...



Aprendí a escuchar las canciones una a una y hoy en esta lejanía prefiero no poner esos cds, si alli van a andar eternamente en la guantera del carro!!!


Pero pasó algo curioso mientras estaba en mi casa, salió el video de "nuestra canción" y me quedé como boba viéndolo y luego no tube más remedio que levantarme de la silla, porque tienes razón, hay canciones que duelen!!!!

miércoles, 22 de agosto de 2007

La ironia con voz!!!!!!!


Comenzamos a hablar por circunstancias que quizás ya no vale mencionar, me pareciste cortante, extraño....
Deje de verte por varios días, luego volviste y lo primero que te dije fue : "apareciste", y me respondiste siempre irónico, "si, ya me veo menos transparente", no se porque siento que eres alguien más, alguien que ya conozco, que por alguna extraña razón "juega" con lo que pienso, pero igual tengo que mantener el hilo de la conversación tratando de decifrar, cuando eres irónico y cuando me hablas con sinceridad....
Tengo ciertas "manías" ya te adverti, espero logres aceptarlas y sobrellevarlas....
Vine a escribirte esto, para decirte que es lindo escuchar la ironia en tu voz!!!!

martes, 21 de agosto de 2007

No soy de escribir en blog, y los que me conocen saben que raras veces leo, pero estoy segura que es una buena terapia esto de escribir lo que siento para que otros lo lean.
Todo el tiempo he visto como la vida de todos cambia y la mia sigue igual, es más me siento igual!!!, no se si esto sea bueno ó malo...
Cuando llegaste a mi vida creí que eras el "algo" que le faltaba a la mia y fui feliz.... fuiste feliz, más sin embargo el tiempo pasó y me volví a sentir igual que antes, comenzamos a distanciarnos hasta decirnos adiós de una manera extraña.... te veo a diario, hablamos por teléfono mas de una vez al dia pero yo dejé de decir "te quiero" y cuando nos despedimos finjo no escuchar lo q ha veces dices, y es aca cuando me pregunto realmente te habré amado?
No lo se, tu a veces sueles decir no te imaginas lo dificil que es estar sin ti, y debo confesar que me haces falta, me hace falta lo que representabas en mi vida, pero me da pereza verte!!!!!
En fin ojalá y algún día tengas la oportunidad de leerme!!!!